Envases de plástico, seguros para el consumidor

En las últimas semanas hemos observado cómo algunos medios de comunicación alertaban sobre la supuesta peligrosidad para la salud humana de las botellas de plástico de agua envasada, un mensaje que desde la Plataforma Envase y Sociedad creemos necesario no solo matizar sino desmentir.

La afirmación de que los plásticos que utilizamos en alimentación ponen en peligro la salud humana es completamente falsa. No existe un material de envase mejor que otro, pues depende de diversos factores el elegir el más adecuado para el producto que se desea envasar; pero sobre lo que no cabe ninguna duda es sobre el hecho de que todos los envases que se encuentran en contacto con alimentos son completamente seguros para el consumidor. Cada plástico es diferente y cada plástico tiene una aplicación concreta, y el PET, al igual que otros plásticos y materiales que se usan en el envasado de alimentos, como las botellas de agua, refrescos, zumo y aceites, son completamente seguros para el consumidor.

Su uso está regulado a través del Reglamento (UE) 10/2011 de la Comisión, sobre materiales y objetos plásticos destinados a entrar en contacto con alimentos, modificado recientemente por el Reglamento (UE) 2016/1416, y tanto la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) como la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN), encargadas de velar por la seguridad de los productos que llegan al consumidor, controlan de manera regular la inocuidad de estos envases.

Recalcar por tanto que las botellas de plástico cumplen estrictamente con la legislación citada y su uso es completamente seguro para los consumidores.

Si se desaconseja reutilizar o rellenar las botellas de agua de plástico es simplemente por motivos de higiene, no porque se degraden liberando sustancias nocivas al producto que contienen. Independientemente del material del envase, a la hora de reutilizarlo hay que extremar la limpieza y esterilización del mismo. Y, cuando la vida del envase de plástico ha finalizado, al igual que se hace con el resto de envases que consumimos, éste es recogido a través del contenedor amarillo para ser reciclado y entrar de nuevo en la cadena productiva como materia prima.

En conclusión, desde la Plataforma Envase y Sociedad nos gustaría subrayar que cualquier envase de alimentación o bebida que llega al consumidor, ya sea de plástico o de cualquier otro material, es completamente seguro para la salud humana y, gracias a nuestro actual sistema de reciclaje, también lo es para el medio ambiente si lo depositamos en el contenedor correcto.

No podemos olvidar que el envase es imprescindible para preservar la calidad del producto hasta el consumidor final, garantizando así su seguridad alimentaria y evitando el desperdicio de alimentos. Esta finalidad, que constituye la razón de ser del envase, pasa en muchas ocasiones desapercibida para los consumidores. Además, gracias a sus etiquetas, los envases constituyen también un canal muy importante de información al consumidor.

En materia de reciclaje, según datos de Ecoembes, en España se reciclan el 64% de los envases plásticos.

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